viernes, 7 de septiembre de 2012

"Paranorman": Esta es y no es una película para niños.


De los mismos realizadores de “Coraline”, esta cinta de stop motion en 3D es también un filme hermoso y complejo, donde la impresionante destreza técnica sirve a una historia que se acerca a lo sobrenatural, pero también a los temores más profundos de toda persona: el rechazo y la incomprensión.

Norman es un niño especial. A Norman le encantan las películas de terror, especialmente las de zombies. Su pieza está llena de afiches y todo tipos de artilugios que para otros podrían resultar terroríficos, pero que para el son de lo más natural… porque él puede hablar con los muertos. Norman es un niño raro, en el colegio le hacen bulling y le dicen freak. En casa su hermana lo molesta, su papá no lo comprende y su mamá lo mira con tristeza, a pesar de eso Norman es un niño amable y muy educado, especialmente con los muertos con los que se tropieza camino a la escuela.

Las rarezas de Norman se agudizan cuando se entera que es el único que puede detener una maldición que se cierne sobre su pueblo, un pueblo en el que hace mucho tiempo atrás se condenó a la muerte a una joven bruja. La maldición de la bruja hace que los muertos que la enjuiciaron no puedan descansar y vuelvan de sus tumbas en busca de una salida. Todo esto que puede sonar muy terrorífico, no lo es tanto, ya que al mismo tiempo “Paranorman” está llena de ternura y notables momentos de humor...

Es evidente que los creadores de “Paranorman” están constantemente haciendo guiños a un género que les es querido y que saben, tiene gran llegada en el público joven. En este despliegue cinéfilo reside uno de los atractivos de la película que generará el deleite de aquel público más cercano al cine de terror, y especialmente el de zombies.

Al igual que “Coraline”, “Paranorman” es una película inquietante y en algunos momentos quizá demasiado intensa para un público infantil. Lo interesante es que esta inquietud y la  intensidad de la película no residen en su relación con lo sobrenatural, sino en la explicitación de los temores y dolores más profundos que pueden herir a un niño, y también a un adulto: el rechazo, la soledad y la incomprensión.


Hay acá un mensaje anti bulling claro: la gente que hiere lo hace porque tiene miedo. Pero para llegar hasta esta conclusión los realizadores de “Paranorman” ponen a trabajar su extraordinaria habilidad formal y utilizando brillantemente las posibilidades del 3D, crean algunas escenas realmente impactantes visual y emotivamente. La construcción de un personaje extraordinario, rechazado por su rareza, que en algún momento se vuelve un héroe por esta misma condición puede ser un tema poco original, pero la potencia –y al mismo tiempo la dulzura y el humor - con la que está acá presentado puede dar pie para buenas conversaciones entre padres e hijos al final de la película.

Hay en “Paranorman” una celebración a la rareza, a la singularidad y una declaración de principios al respecto (atención con la notable y muy consciente declaración del hermano mayor del amigo al final de la película). Hay una intensión de compartir con su espectador otra mirada sobre lo freak y hay mucho talento en la manera en que se construye este discurso. Para darle una y varias vueltas.

1 comentario:

  1. Me gustó tu bonito comentario para esta película. Me ha costado verla porque las funciones están como hasta las 17 horas y no he alcanzado a llegar, pero la quiero ver un montón. Y la cosa no para, de hecho los amantes de las tinieblas estamos esperando "Frankenweenie" de Tim Burton y "Hotel Transilvania".

    Un abrazo

    Gabriel Fuentes

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